
Para asegurar el correcto funcionamiento y prolongar la vida útil de los equipos, es imprescindible llevar a cabo el mantenimiento preventivo. Este proceso incluye inspecciones técnicas y diagnósticos que permiten detectar y solucionar problemas potenciales antes de que se conviertan en fallas costosas. Además, se realizan limpiezas profundas a las unidades condensadoras y evaporadoras con hidrolavadoras y/o equipos con aire presurizado para garantizar una limpieza completa. En resumen, invertir en mantenimiento preventivo es una decisión inteligente para evitar reparaciones costosas y asegurar la eficiencia y durabilidad de su equipo.